INTRODUCCIÓN
Continuando con el propósito de construir una propuesta de carácter regional presento en este tercer documento un análisis del tema relacionado con el monto de regalías que establece actualmente la ley de regalías en el artículo 16 y que especifica el porcentaje a que tiene derecho el Estado Colombiano y a través de éste las entidades territoriales; en posterior entrega me referiré al mecanismo que regula la distribución entre los entes territoriales y la nación. Así como señalaba en los anteriores documentos que una manera de recortar la participación de las regiones productoras en las regalías es bajar la base de liquidación y que otra manera era con un acto legislativo ; es pertinente conocer el sistema actual que rige la participación del Estado por el derecho a la explotación de hidrocarburos, porque constituye otro espacio desde el cual también cómo lo demostrare adelante se puede limitar como ya ocurrió en el pasado el derecho territorial a participar de ésta “contraprestación económica” .
Así mismo y antes de comenzar quiero señalar en esta ocasión lo contradictoria y oportunista que es nuestra clase dirigente; el actual modelo escalonado de regalía fue creado en el Gobierno del Doctor Andrés Pastrana de la cual hicieron parte el presidente Juan Manuel Santos, el vicepresidente Angelino Garzón, los ministros Juan Camilo Restrepo, Juan Carlos Echeverri y Carlos Rodado Noriega entre otros; en esa época como lo explicaré adelante cambiaron la base liquidación para obtener los “buenos resultados de hoy” el llamado “boom petrolero” y sacrificar al Estado y por supuesto a los municipios y departamentos productores en sus aspiraciones de ingresos y hoy que estamos pasando por “ese gran momento” este mismo “equipo” busca nuevas reformas para reducir o quitárselas a los municipios y departamentos productores para que:
“una sola generación de colombianos no se gaste una riqueza que le pertenece a nuestros hijos, nietos, bisnietos y tataranietos, tanto como a nosotros. Esa regla inter-generacional también es parte del antídoto contra la revaluación anormal de la moneda y la enfermedad holandesa” ;
Loable argumento que en próximas entregas revisaremos; pero que demuestra la doble moral e injusticia frente a las entidades territoriales.
BASE DE LIQUIDACION DE REGALIAS
Las regalías como sabemos corresponden a una parte de los recursos que genera la explotación del recursos natural, ¿cuánto es esa parte?, pues bien, el tamaño actual de ésta, se encuentra contemplado en el artículo 16 de la ley 756 de 2002 modificatorio a su vez del 16 de la ley 141 de 1994 que establecía que las regalías petroleras correspondían a la quinta parte “sobre el valor de la producción en boca o borde de mina o pozo” , este cambio (de la 756) introdujo un escalonamiento para deducir las regalías en Hidrocarburos (propuesto anteriormente con la ley 619 de 2000) de la siguiente manera:
“Establécese como regalía por la explotación de hidrocarburos de propiedad nacional sobre el valor de la producción en boca de pozo, el porcentaje que resulte de aplicar la siguiente escala: (subrayado mío)
Producción diaria promedio mes Porcentaje
• Para una producción igual o menor a 5 KBPD 8%
• Para una producción mayor a 5 KBPD e inferior o igual a 125 KBPD X %
Donde X = 8 + (producción KBPD - 5 KBPD)* (0.10)
• Para una producción mayor a 125 KBPD e inferior o igual a 400 KBPD 20%
• Para una producción mayor a 400 KBPD e inferior o igual a 600 KBPD Y %
Donde Y = 20 + (Producción KBPD - 400 KBPD)* (0.025)
• Para una producción mayor a 600 KBPD 25%
Parágrafo 1°. Para todos los efectos, se entiende por “producción KBPD” la producción diaria promedio mes de un campo, expresada en miles de barriles por día. Para el cálculo de las regalías aplicadas a la explotación de hidrocarburos gaseosos, se aplicará la siguiente equivalencia: Un (1) barril de petróleo equivale a cinco mil setecientos (5.700) pies cúbicos de gas.” Ley 756 de23 de julio 2002 Diario oficial No. 44.878
Este cambio de la proporción de la regalía que pasó del 20% fijo a éste tipo de distribución según la producción, implicó dos situaciones principalmente: Por un lado el escalonamiento garantizó a los empresarios del sector unas mejores condiciones en tanto les redujo la obligación de pagar a la nación una regalía inflexible y contraria a lo fijado en la ley 141 de 1994. En términos del gobierno de la época se buscaba “competitividad en el sector para atraer inversión extranjera” porque la actividad exploratoria había “disminuido ostensiblemente”; por eso la administración Pastrana desde el principio de su mandato buscó este beneficio que quedó contemplado en las leyes 508 de 1999 Plan de Desarrollo 1999-2002 y en el Decreto 955 de 2000 Plan de Inversiones Públicas; normas éstas que fueron declaradas inexequibles por la Corte Constitucional; dando paso luego a la formulación de la ley 619 de 2000 para resucitarla recogiendo lo pactado en las normas anteriores; ésta ley que también fue declarada inconstitucional fue la que dio paso a la actualmente vigente 756 de 2002 y contemplaba como las normas mencionadas arriba un escalonamiento incluso más drástico puesto que fijaba la base de liquidación para el cálculo de la regalía en el 5%.
La flexibilización o escalonamiento que acabó con el “rígido” 20% de la ley 141 de 1994 buscaba aumentar “las metas en materias de inversión, reservas y producción”; Pero al mismo tiempo significó y como segunda situación característica del escalonamiento; que el Estado renunciara a obtener una mejor participación de las regalías y en términos concretos la nación y los entes territoriales productores, al menos teóricamente y posteriormente en la realidad vieron disminuidos sus ingresos ya que el monto de las regalías técnicamente fue inferior. Todo esto con el fin último de “garantizar” la presencia de capital internacional en la exploración y explotación, veamos pues como era el argumento de la época:
“el Ejecutivo y el Congreso de la República han identificado claramente la necesidad de flexibilizar la tarifa de las regalías, con el fin de lograr las metas en materia de inversiones, reservas y producción, metas que de no cumplirse le ocasionarían al país graves impactos en su macroeconomía”
Por eso es bien paradójico que sea justamente como lo advertí al principio que en el gobierno del presidente Santos y el ministro Echeverri que conocen de primera mano y principalmente éste ultimo, el sacrificio al que fueron sometidas las entidades territoriales en aras de garantizar el bienestar de la nación (cuando había problemas de reservas y exploración), sean otra vez sometidas a un nuevo esfuerzo cuando supuestamente estamos en plena bonanza y se ha mejorado las perspectivas de las reservas y ellas han sido y no el gobierno central quienes a la hora de ajustes fiscales mejores resultados han demostrado. (ver Regla Fiscal para Colombia ) Pero sobre todo porque el gobierno entrante reconoce que:
“Colombia sufre de una inequidad regional inaceptable, en la cual las regiones del Caribe, del Pacífico, de la frontera con Ecuador, de la Amazonía, la Orinoquía, y las fronterizas con Venezuela, constituyen un “anillo desfavorecido”. Con base en una propuesta elaborada por las fuerzas vivas de la región Caribe, crearemos un Fondo de Compensación, que ayude a estas regiones a alcanzar a las del centro del país”
Reconocimiento que de nada nos sirve si lo que se busca es disminuir la participación en las regalías de una región que como la Orinoquia puede mejorar en equidad con una eficaz inversión de estos recursos y no quitárselos para resolver el problema de la inequidad regional a nivel nacional con un fondo de compensación ( sobre esta cuenta volveré en otro articulo para compararla con la eficiencia del actual Fondo Nacional de Regalías FNR con el cual se podría transformar en ese fondo regional que proponen los caribeños)
Volviendo al tema central que me ocupa sobre la base de liquidación, considero hoy 7 de agosto día de la posesión del nuevo mandatario y sin haberse hecho pública aún la propuesta que también hay que estar atentos en este aspecto porque aunque no se anuncian en los medios cambios en este aspecto y por el contrario el gobierno afirma que:
“En nuestro subsuelo está el petróleo y el gas que necesitamos para crecer y
generar empleo. Vamos a mantener todos los beneficios (subrayado mío) para que la inversión siga buscando y encontrando estos recursos, y tener así la tranquilidad de que nuestra propia energía dinamice nuestro desarrollo” .
Lo cual significa que la base de liquidación no se modificaría al menos para ampliarla y subirla del 8%; pero sí podría pensarse que podrían bajarla al 5% como lo hizo el Gobierno de Pastrana del cual como ya vimos desde el Presidente nuevo y varios integrantes de su gabinete hicieron parte y podrían intentarlo para ganar más “confianza inversionista” obviamente en desmedro de los intereses nacionales y regionales y reitero con la preocupación de atraer aún más el capital privado internacional.
Esa actitud soberbia del centralismo que se expresa así; puede tener explicación en el exceso de esperanza por parte del ministro Echeverri que “confía en una bonanza petrolera a la vuelta de la esquina que duplicará la producción, que hoy se acerca a los 780.000 barriles diarios de crudo” según expresa el doctor Salomón Kalmanovitz luego de hacer un balance de las cifras sobre perspectivas petroleras y de carbón y de haber consultado al director de altos estudios minero-energéticos de la UIS. En términos del director del Programa de Economía de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y excodirector del Banco de la República:
“habrá un aumento moderado de la producción minero-petrolera y el país no capturará una enorme renta que lo descargue de pagar impuestos, que fue la razón para que Santos dijera que no se necesitaba reforma tributaria. Encubría, de esta manera, el hecho de que el déficit fiscal es insostenible si no se recaudan recursos sanos. ¿Cómo se propone lograr estos recursos el nuevo gobierno? Por el momento, se ha anunciado una reforma constitucional a las regalías para quitárselas a los municipios y departamentos que las han despilfarrado lastimosamente y para que contribuyan a financiar el hueco fiscal del gobierno central”
Situación esta que a la región y sus dirigentes debe llamarles la atención, porque de no ser cierta esa bonanza como parece desprenderse del análisis del profesor Salomón Kalmanovitz, se estaría fraguando de verdad y con engaños un despojo a las regiones productoras en aras de resolver el hueco fiscal que deja el gobierno Uribe y como forma de evadir una reforma tributaria. Cualquier intento de cambios en este aspecto de porcentaje de regalía debería estar sustentado entonces en estudios sobre cálculos y producción, pero particularmente buscando que los sacrificados en esta ocasión no sean los entes territoriales y la nación sino el sector privado ahora en los tiempos en que se exalta la responsabilidad social empresarial.
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