domingo, 15 de agosto de 2010

EL PONQUE DE LAS REGALIAS

POR JAIME DIAZ USAQUEN jdiazusaquen@yahoo.es

EL PONQUE DE LAS REGALÌAS: De la prosperidad democrática al recorte



“El problema no son las regalías, ni la manera o la forma como hoy se distribuyen, el problema grande y estructural en nuestro país es la corrupción, la gran corrupción tanto como de los que ejecutan los recursos públicos como de los que los vigilan y ejercen control sobre ellos y es allí donde esta la vena rota en nuestro país, las ías solo sirven para enriquecer a los funcionarios que pertenecen a ellas, antes de reestructurar las regalías, habría que pensar mas bien como se reestucturan los organismos de control, foco de la gran corrupción”. Comentario por Internet de Carlos Martínez oyente de RCN Radio 8.59 am 12 de agosto de 2010 a la noticia de que el gobierno presentará proyecto de ley que busca redistribuir las regalías.



INTRODUCCIÓN



Cuando faltan escasas horas para que el gobierno presente el mencionado proyecto de reforma a la ley de regalías se siente en el ambiente político regional cierto nerviosismo entre “la clase dirigente”, el diario el Tiempo lo denomina “Inquietud”, particularmente entre quienes tienen responsabilidades de representación en el Congreso, como de quienes ostentan la dirección local, en uno y otro caso (me consta el interés de las parlamentarias del departamento no así de los representantes, seguramente que también) existe la certeza de que la propuesta del gobierno de “la prosperidad democrática“ es para recortar el nivel de participación que tienen los municipios y el departamento en la distribución de las Regalías.



La verdad no les sobran razones y va a ser muy cierto entonces lo que al principio juzgué como precipitado cuando un representante del gobierno departamental afirmó que era necesario hacer un bloque regional para evitar esta disminución (ver Regalías Meta y Regla Fiscal para Colombia). Pero esa inquietud también puede deberse a que son ellos (políticos y gobernantes); precisamente quienes respaldan al gobierno de la Unidad Nacional, el mismo que tal vez el próximo martes 17 de agosto, planteará en el proyecto de ley, que las regiones deben despojarse de parte de su riquezas, regiones que en el programa de campaña son consideradas como parte del “anillo desfavorecido” de Colombia, porque sufren “una inaceptable desigualdad” y a la que por supuesto éstos dirigentes esperaban un trato especial porque así se lo hicieron saber a los ciudadanos en campaña, cuando pregonaban el nombre del Candidato presidencial del partido de la U o que ahora respaldan en el Congreso. Lo cierto es que la intención es cortar la torta en porciones más pequeñas para las entidades productoras, ¿cómo lo hará el gobierno Santos? al parecer y según las palabras del ministro de Minas y Energía con la creación de cuatro fondos: uno de ahorro, otro de proyectos regionales, otro de compensación regional y otro de competitividad, para



“que no se atomicen esos dineros de las regalías, sino que se destinen a proyectos y no una suerte de ‘proyecticos’ que no tienen un verdadero impacto en los municipios o departamentos”



Como el objeto de está reflexión por supuesto no es resolver esta disyuntiva que me imagino deben tener nuestros dirigentes – a lo mejor también otra vez me equivoco - quiero dejar de lado estas preocupaciones y enfatizar en esta cuarta entrega en el tema de la distribución de las regalías, es decir en mostrar de que tamaño es la torta que actualmente le corresponde a los departamentos y municipios.



¿COMO SE REPARTEN LAS REGALÌAS?



En esta oportunidad el punto que al parecer será el eje central de discusión y polémica de la iniciativa presidencial, si nos atenemos a lo expresado también por el Director Nacional de Planeación Doctor Hernando José Gómez y del Ministro de Hacienda Doctor Juan Carlos Echeverry será precisamente el de la asignación de la compensación entre los diferentes actores que tienen derecho a participar de las regalías; es decir el de la distribución. El primero refiriéndose al “espíritu” del proyecto de ley que presentará el gobierno afirmó el 12 de agosto a RCN Radio que era el de:



“hacer una repartición más equitativa y que tengan un mayor impacto regional, con un mayor empoderamiento de las regiones para definir en qué proyectos es necesario invertir”



Por su parte el ministro Juan Carlos Echeverry Garzón en entrevista al diario el Espectador el Domingo 8 de agosto señaló en relación con la pregunta a qué sí reforma a las regalías que se prepara desde su despacho tendría viabilidad política manifestó:



“En el fondo es un principio de equidad con el país, (subrayado mío) no creo que la mayoría del Congreso se vaya a oponer. Es una reforma constitucional, que de aprobarse se implementaría en 2012, es un tema para el futuro que debe quedar bien estructurado” .



Si así es la determinación del gobierno*, de volver a barajar las regalías; examinemos entonces la ley para entender lo que actualmente el modelo considera al respecto; un tanto extensos; pero importantes a la hora de entenderlo resultan los siguientes artículos de la ley 141 de 1994:



“ARTÍCULO 31. DISTRIBUCIÓN DE LAS REGALÍAS DERIVADAS DE LA EXPLOTACIÓN DE HIDROCARBUROS. Modificado. Ley 756 de 2002. Art. 27. Sin perjuicio de lo establecido en los artículos 48, 49 y 50 de la presente ley, las regalías derivadas de la explotación de hidrocarburos serán distribuidas así:

TABLA 1

Departamentos productores 47.5%

Municipios o distritos productores 12.5%

Municipios o distritos portuarios 8.0%

Fondo Nacional de Regalías 32.0%

PARÁGRAFO 1o. En caso de que la producción total de un municipio o distrito sea inferior a diez mil (10.000) barriles promedio mensual diario, las regalías correspondientes serán distribuidas así:

TABLA 2

Departamentos productores 52%

Municipios o distritos productores 32%

Municipios o distritos portuarios 8%

Fondo Nacional de Regalías 8%

En caso de que la producción total de un municipio o distrito sea superior a diez mil (10.000) barriles, e inferior a veinte mil (20.000) barriles promedio mensual diario, las regalías correspondientes al excedente sobre los diez mil (10.000) barriles promedio mensual diario, serán distribuidas así:

TABLA 3

Departamentos productores 47.5%

Municipios o distritos productores 25%

Municipios o distritos portuarios 8%

Fondo Nacional de Regalías 19.5%

PARÁGRAFO 2o. Cuando la producción total de hidrocarburos de un municipio o distrito sea superior a veinte mil (20.000) e inferior a cincuenta mil (50.000) barriles promedio mensual diario, las regalías correspondientes a los primeros veinte mil (20.000) barriles serán distribuidas de acuerdo con el parágrafo anterior y el excedente en la forma establecida en la Tabla 1 del mismo.”



Esta distribución escalonada que depende de la producción significa que buena parte de la compensación (regalía) actualmente va para las arcas territoriales, lo cual está dentro de lógica de reparación ambiental y social como manifesté anteriormente y por supuesto económica . Lógica que hoy quiere el gobierno cambiar desconociendo entre otras cosas que ella misma es redistribuitva a todo el territorio nacional como quiera que el Fondo Nacional de Regalías (FNR) recibe buena parte de éstas a través de una participación en este modelo, pero principalmente a través de la imposición a los departamentos y municipios productores de un límite en la repartición, figura contemplada en los artículos 23 y 24 de la ley 756 de 2002 que dicen lo siguiente (negrillas mías):



ARTÍCULO 23. El artículo 49 de la Ley 141 de 1994 quedará así:

Artículo 49. Límites a las participaciones en las regalías y compensaciones provenientes de la explotación de hidrocarburos a favor de los departamentos productores. A las participaciones en las regalías y compensaciones provenientes de la explotación de hidrocarburos a favor de los departamentos productores, sin perjuicio de lo establecido en el parágrafo 2o. del artículo 14 y en el artículo 31 de la Ley 141 de 1994, se aplicará el siguiente escalonamiento:

Promedio mensual barriles /día Participación sobre su porcentaje de los departamentos

Para los primeros 180.000 barriles 100%

Más de 180.000 y hasta 600.000 barriles 10%

Más de 600.000 barriles 5%

PARÁGRAFO 1o. Cuando la producción sea superior a ciento ochenta mil (180.000) barriles promedio mensual diario, el excedente de regalías y compensaciones que resulte de la aplicación de este artículo se distribuirá así: sesenta y cinco por ciento (65%) para el Fondo Nacional de Regalías y treinta y cinco por ciento (35%) para ser utilizado de acuerdo con lo establecido en el artículo 54 de la Ley 141 de 1994. De los recursos que por este concepto recibe el Fondo Nacional de Regalías no menos del cinco por ciento (5%) para financiar los proyectos de distritos de riego y el proyecto de electrificación en el departamento de Casanare.

PARÁGRAFO 2o. Los escalonamientos a que se refiere el presente artículo no se aplicarán a aquellos contratos cuyos campos fueron declarados comerciales antes de la entrada en vigencia de la Constitución Política de 1991.

ARTÍCULO 24. El artículo 50 de la Ley 141 de 1994 quedará así:

Artículo 50. Límites a las participaciones en las regalías y compensaciones provenientes de la explotación de hidrocarburos a favor de los municipios productores. A las participaciones en las regalías y compensaciones provenientes de la explotación de hidrocarburos a favor de los municipios productores, sin perjuicio de lo establecido en el parágrafo 2o. del artículo 14 y en el artículo 31 de la Ley 141 de 1994, se aplicará el siguiente escalonamiento:

Promedio mensual barriles/día Participación sobre su porcentaje de los municipios

Por los primeros 100.000 barriles 100%

Más de 100.000 barriles 10%

PARÁGRAFO 1o. Para la aplicación de los artículos 31, 49 y de la presente ley, un barril de petróleo equivale a cinco mil setecientos pies cúbicos (5.700 pies3) de gas. Para los efectos económicos de los mencionados artículos, cuando se trate de explotación de gas, se tendrá en cuenta lo dispuesto en el parágrafo primero del artículo 16 de la Ley 141 de 1994.

PARÁGRAFO 2o. Cuando la producción sea superior a los cien mil (100.000) barriles promedio mensual diario, el excedente de regalías y compensaciones que resulte de la aplicación de este artículo se distribuirá así: cuarenta por ciento (40%) para el Fondo Nacional de Regalías y sesenta por ciento (60%) para ser utilizado según lo establecido en el artículo 55 de la Ley 141 de 1994.

PARÁGRAFO 3o. Los escalonamientos a que se refiere el presente artículo no se aplicarán a aquellos contratos cuyos campos fueron declarados comerciales antes de la entrada en vigencia de la Constitución Política de 1991".

También extensos estos artículos, pero igualmente trascendentes para el caso que nos ocupa, por cuanto nos dicen que cuando un departamento o municipio productor tienen un determinado tope de producción, 180000 barriles para el primero y 100000 barriles para el segundo, éstos no podrán seguir recibiendo “la tajada” que fija el articulo 27 de la ley 756 modificatorio del 31 de la 141; sino que tendrán que contentarse con un porcentaje del 10% sí la producción oscila entre 180000 y 60000 barriles o de 5% si es superior a 600000 barriles en el caso de los departamentos y de 10% para el caso de los municipios sí supera los 100 barriles. El 90% restante en ambos casos se distribuirán entre FNR y los departamentos y municipios vecinos que nos son productores.



En este punto es importante resaltar que la Participación en el ponque para el Fondo Nacional de Regalías por cuenta de un Departamento como el Meta que según el último reporte del Ministerio de Minas produce más de 350000 barriles diarios es bastante alto (recuérdese como la norma señalada arriba, dice que es del 65% después de 180000 barriles cuando es departamento y 40% cuando es municipio.) esta misma norma ya aplica si nos atenemos a los datos de los medios en el caso de la producción del Municipio de Puerto Gaitán que ya supera los 100000 barriles. Queda claro pues que las regiones productoras en el caso de Casanare, Arauca y Meta aportan también al desarrollo nacional a través del FNR ente del cual vale la pena hacer un análisis de cómo ha sido su manejo; porque en parte creo que la discusión por la concentración de recursos ha desviado la evaluación de este organismo



Ahora bien el problema sí es de repartición de la tajada y no como señalaba el oyente Carlos Martínez, que era exclusivamente de corrupción en los organismos de control y en la administración territorial, tiene razón cuando indica que existe corrupción; pero cabe en el grave problema de generalizar, y cuando se globaliza de esa manera difícilmente se puede resolver el asunto o hacer un análisis que busque soluciones; creo más bien que el problema es estructural y por eso he venido tratando varios de los asuntos del marco institucional actualmente; pero también dejo en claro que la distribución actual es bastante inequitativa no porque concentre las regalías en las entidades territoriales productoras sino porque no atiende las necesidades más importantes de éstas y porque no existen criterios en la inversión de eficiencia, equidad y calidad, generando en el interior de los departamentos mineros verdaderos municipios ricos en medio de la pobreza de otros. Pero obviamente esto se habría podido evitar con una planeación estratégica desde las Gobernaciones que tampoco ha existido, es decir de un lado el modelo actual es inequitativo y de otro la gestión política es ineficaz. Para la próxima ocasión revisaré el aspecto relacionado con la inversión y luego el de control y vigilancia.



Si hoy no se actúa con inteligencia por parte de nuestra “clase dirigente”, el garrotazo para las regiones productoras será bastante fuerte y cuando digo inteligencia me refiero a la necesidad de presentar una propuesta alternativa consensuada y bien estudiada con otros entes territoriales, el gobierno nacional tiene la pelota en este momento y esta semana tal vez la ponga a rodar, la capacidad de dominio sobre la misma no será con iniciativas que busquen soslayar el problema central de distribución e inversión eficaz. Aunque lo primero será tratar de mantener una participación digna en la mesa, es decir que la tajada no la vayan a rebajar tanto que de pronto nos cortemos los dedos cuando nos sentemos al banquete.



Y no es por ser pesimista pero cuando se escuchan voces tan radicales como las que aconsejan al gobierno que:

“No basta ponerle orden al gasto de regalías para que no haya más piscinas de olas. Se trata de eliminar las regalías,(subrayado mío) congelarlas o destinarlas a gastos que de todas maneras se van a hacer. Por ejemplo, si es que sobreviven las regalías regionales, lo cual en sí mismo es un debate útil, pues no hay ninguna razón por la cual haya que malgastar cuantiosos recursos en regiones remotas y poco pobladas por el simple hecho de que el subsuelo es rico, se podría obligar a los departamentos y municipios a dedicar las regalías a cubrir, en primer lugar, sus pasivos, incluyendo el pasivo pensional. No el flujo anual, sino el pasivo total. Lo mismo podría hacer la Nación. ¿Les gustaría a los políticos esta solución?”



Uno pensaría que la pelea está bastante complicada, máxime cuando se anuncia para los próximos días que los órganos de control e investigación presentaran en rueda de prensa los resultados sobre el más reciente escándalo de corrupción en el Meta; las Fiducias, el cual será mediatizado de tal manera que será inútil cualquier intervención parroquial en defensa de las regalías per se. Actitud que francamente y a pesar de preocupaciones legítimas no son suficientes.

1 comentario:

  1. Con mentalidad de mafiosos, los gastos serán muchos; con mentalidad de pordioseros, todo serán migajas; con mentalidad de pobres, todo será más pobreza; el concepto clásico de progreso ha muerto. Parece que en la corrupción está anclada el alma llanera y hasta la logia de los chuguiros secos voltea el hocico y se sacude. En eficiencia, eficacia, competititititititititvidadad... está la trampa... en ella los dirigentes regionales son expertos...

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